Opinión
El Radar de los Barrios
Jesús Torrealba
La Voz / ND
¡La Sangre no se “enmienda”!

Es la madrugada del sábado 10 de enero. En las cercanías del casco histórico de La Guaira unos delincuentes le roban la motocicleta a un sujeto. Pero el atracado no es cualquier individuo, sino miembro de una pandilla que maneja las redes del narcotráfico desde Maiquetía hasta Punta de Mulatos, dirigida por un capo conocido como “El Erre”.
ASPECTOS DESCONOCIDOS DE HISTORIAS YA SABIDAS…
Poderoso y sanguinario, “El Erre” contrata sicarios que trae desde el Estado Cojedes y que siembran el terror en Vargas. Nadie osa desafiarlo ni denunciarlo, pues ante la vista de todos es visitado con frecuencia por funcionarios de diversos cuerpos policiales, lo que hace suponer a la población que cuenta con apoyo especial. ¿Paga protección, o comparte negocios? No se sabe. Pero a él nunca le pasa nada, nadie lo detiene ni allanan su casa. Si alguien cae preso es un jíbaro de poca monta, pero ante el poder de “El Erre” la justicia tiene los brazos más cortos que la Venus de Milo… Tras la desaparición de la moto, rápidamente se monta una operación de castigo. Una pareja de sicarios, chofer y parrillero, vuelan por la Avenida Soublette compitiendo con el amanecer. Los criminales llegan hasta la Parada de La Guaira, lugar cocnocido como “El Pachano”, desde donde opera una línea de mototaxis (y donde también tiene su asiento otra banda, la de “Los Baby Jordan”, a quienes presumían culpables de la desaparición de la moto). Pero no hallan trazas ni de la moto ni de sus rivales. En absurda represalia, comienzan a disparar contra quienes a esa hora (4 am) estaban en la parada de autobuses. Allí encontró la muerte Yorman Gilmery, de 27 años. Como para demostrar quien manda en La Guaira, siguen rodando y disparando por esa principal avenida. Sus balas impactaron la sede del CICPC, y luego se incrustaron contra la vieja casona donde funciona el Consejo Legislativo. Allí cae Beiker Romero, de 20. En total fueron 2 muertos y siete heridos en ese amanecer sangriento.

Al día siguiente, domingo 11, los asistentes al sepelio de Gilmery atraviesan el féretro en la misma avenida en la que fue asesinado, exigiendo la presencia del Gobernador del Estado. Este no apareció. En vez de eso, voceros del Ejecutivo Regional se comprometen a realizar un cabildo abierto al día siguiente, lunes 12, para discutir con el pueblo el tema de la inseguridad. Por fin, dos días después de la tragedia, el gobernador García Carneiro aparece ante “su” pueblo. Pero parece temerle, y se hace acompañar por unas decenas de sujetos que portan franelas del partido de gobierno y son transportados en autobuses. Los familiares de las víctimas protestan: “Esto no es un mitin político, es un cabildo para evitar que nos sigan matando”. Después de echarle la culpa del desastre de los cuerpos policiales al gobernador anterior (su compañero de partido), García Carneiro pide “tiempo”, pues el “acaba de llegar a la gobernación”. Horas después un comunicado del partido oficialista califica de “guarimba” la protesta de los familiares.

EL MUNDO ES PEQUEÑO, LA IRONIA ES GRANDE…
Pero el hampa no da tregua. A las 11 de la noche del jueves 15, en el sector La Capilla del Barrio Ezequiel Zamora de Catia La Mar, un grupo de vecinos celebra el resultado de un juego de béisbol. En el barrio, la banda más poderosa opera entre los sectores La Ceiba y Los Cardones. Pero la pandilla se dividió y uno de los grupos, dirigido por un sujeto llamado “El Frank”, baja al sector La Capilla a saldar cuentas. No encuentran a los que buscaban, pero deciden “marcar territorio” con sangre y plomo. Cuatro muertos y cuatro heridos fue el saldo de la incursión. “El Frank” -hijo de una dirigente del oficialismo en el barrio, que además es funcionaria de la Jefatura Civil de Catia La Mar- tiene un lugarteniente llamado “El Bolita”, famoso porque posee una pistola automática con un sobre-peine de 36 balas, arma que utiliza para cobrar sus víctimas. Uno de los heridos en esta incursión es hijo de la Jefe Civil. Como el mundo es pequeño y la ironía es grande, la madre del presunto agresor y la del agredido se ven todos los días, en las reuniones de su partido y en la sede de la Jefatura. Por eso es que nadie se explica porque el Gobernador García Carneiro declaró a los medios que “no descarta la posibilidad de que se trate de un terrorismo político para enlodar su gestión”…

Mientras esto ocurre en Vargas, en toda la Gran Caracas y en todo el país, el ciudadano Presidente de la República esta demasiado ocupado en el tema de su “enmienda” para lograr su reelección infinita. En vez de ordenar reprimir al hampa, el presidente ordena reprimir a los estudiantes. En vez de detener a los asesinos, el presidente ordena hacer presos a muchachos que tienen el “atrevimiento” de ser rebeldes. En vez de acabar con tanto crimen, tanta impunidad, tanto dolor y tanta impotencia, el Presidente solo quiere acabar con el movimiento estudiantil.
¡NO AL HAMPA INDEFINIDA!
Todos estos datos son del dominio público en los sectores populares donde ocurrieron estas tragedias. Por supuesto, si algún vecino abre la boca y alza la voz, tiene una muerte segura. Pero si existiera labor de inteligencia, si se extirparan los vínculos entre delincuencia y policía, y si se asumiera que el binomio narcotráfico-armamentismo es la nuez de la inseguridad convertida en epidemia, entonces la Venezuela decente tendría al menos una posibilidad de éxito frente al hampa. Pero para eso hace falta voluntad política. Hace falta gente competente. Hacen falta cuerpos policiales institucionales, cuyos jefes sean policías profesionales, no aventureros jugando a la “política”. Hace falta, en resumen, tener gobierno, no un tipo discurseando eternamente.
Cien mil muertos en diez años, mas de 300 en lo que va de 2009, 49 sólo en Caracas el fin de semana pasado… Aquí no se esta jugando la vida de la “revolución”, ni de una presidencia, ni de un proyecto político. Aquí lo que esta en juego es LA VIDA DE TODOS Y SOBRE TODO LA VIDA DE NUESTROS HIJOS. La elección, entonces, en sencilla: Si usted vota NO, la violencia durará hasta el 15 de febrero, porque ese es el “eje de campaña” del gobierno. Si usted vota SI, la violencia será continua, tan larga y dañina como la incapacidad indefinida, la corrupción eterna y la reelección perpetua.
La sangre no se enmienda. La Constitución tampoco. Para que triunfe la vida, ¡Vamos a decir que NO!
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| Nota final: El pasado martes 20, un día después que el Radar de los Barrios estuvo en Barrio Zamora, cayó preso “El Bolita”. También hubo otro detenido que la policía se empeño en no identificar, y que la comunidad supone que es “El Franklin”, el hijo de “La Catira”, dirigente del PSUV en el barrio y funcionaria de la Jefatura Civil. Pese a todas esas evidencias, García Carneiro insiste en hablar del “posible móvil político” de los crímenes, cuando es evidente que la única causa “política” de la inseguridad es la INEXISTENCIA de políticas públicas que garanticen la vida y bienes de los ciudadanos, en Vargas y en toda Venezuela… |
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