Chacal austríaco pide piedad: “No soy un monstruo”
Noticiero Digital (07/05/08-08:01am).- “No soy un monstruo”, afirmó Josef Fritzl, quien mantuvo a su hija encerrada en el sótano de su casa por 24 años, tiempo durante el cual tuvo con ella 7 hijos. “Podría haberlos matado a todos y no se hubiera sabido nunca”, agregó el “chacal” austríaco en el mensaje enviado a través de su abogado. Según se conoce, Elisabeth Fritzl fue secuestrada por su padre cuando tenía 18 años y en el tiempo que estuvo perdida se creía que tan sólo había escapado de casa, cuando en realidad, estaba a pocos metros de cercanía: en el sótano.
Chacal de Austria rompió el silencio y pidió piedad: “No soy un monstruo”
Josef Fritzl envió un mensaje a los medios a través de su abogado. El “chacal” tuvo secuestrada a su hija 24 años, durante los cuales la violó. Tuvo siete hijos con ella. A uno lo incineró. La frase que da escalofríos
Es uno de los hechos más siniestros de los que se tenga memoria. Ocurrió en un barrio tranquilo de Austria sin que ningún vecino supiera ni sospechara nada sobre la verdadera vida de Josef Fritzl.
Ahora, el “monstruo” o el “chacal” como es conocido este austríaco, rompió el silencio para defenderse de las acusaciones que día a día cubren las páginas de los medios de comunicación del mundo. Por medio de su abogado, envió un mensaje al mundo.
“No soy un monstruo”, señala Fritzl mediante una misiva leída por su abogado, según reproduce el diario Österreich, de Austria.
Sin embargo, en el comunicado, una de las frases provoca escalofríos por la sinceridad de quien asegura no ser un “chacal”: “Podría haberlos matado a todos y no se hubiera sabido nunca”, dice el hombre que mantuvo secuestrada a su propia hija Elisabeth durante 24 años y a quien violó en reiteradas ocasiones y con la que tuvo siete hijos. Uno de ellos fue incinerado luego de que muriera.
“Sin mí, Kerstin no estaría ya viva”, se defiende. La joven de 19 años fue internada en grave estado. Ella había nacido como consecuencia de su relación incestuosa con su hija y presentaba una enfermedad congénita.
Los médicos iniciaron una investigación y reclamaron análisis de la madre de la adolescente. Allí se descubrió la macabra historia que está en todos los medios del mundo.


